Al final no es ningún secreto: lo que está fallando es la seguridad. Se ve con los muertos, con la permanencia del crimen y la corrupción. No es cuestión de percepciones o de que “los enemigos de México” envenen las mentes de los ciudadanos y los pongan contra la estrategia del presidente; la inseguridad ha crecido. Ahí está la tarea. Más soldados, más armas, más recursos para un aparato potencialmente represor no han funcionado. Y ya llevamos casi 4 años sin resultados positivos.
Lo han dicho muchos: se requieren más que pistolas y granadas para ganar la “guerra”. Educación, salud e igualdad de ingreso es lo que México necesita para salir del embrollo. Y no sólo México, cualquier país. Prueba de ello es la siguiente gráfica, en la que realicé un diagrama de dispersión que muestra el Indice de Desarrollo Humano de 2007 y el FSI del año pasado. Sin caso atípico y con una R cuadrada de .62 muestra con claridad que la apuesta ha sido equivocada.

